Un año más, los cuestionamientos sobre el «negocio» por renta de sillas en la Procesión del Silencio

En redes sociales, han destacado algunas inconformidades, principalmente de turistas que visitan en esta temporada de Semana Santa la Capital potosina, incluso de la misma gente local, cuestionando el cobro por el uso de sillas para presenciar la Procesión del Silencio, en el Centro Histórico.

El día de ayer, se realizó la 66 representación del duelo y pasión por la muerte de Jesucristo, conocida como la Procesión del Silencio, en el primer cuadro de la ciudad de San Luis Potosí. Esta, es la segunda Procesión del Silencio más importante en el mundo, seguida por la realizada en Sevilla, España.

Recientemente, se busca que la UNESCO le dé el valor de Patrimonio Cultural de la Humanidad, al ser uno de los eventos religiosos más importantes en la República Mexicana.

No obstante, en los últimos años, los cuestionamientos acerca del dinero que se obtiene con la renta de sillas para quien desea disfrutar del desfile cómodamente, han sido mayores, sin tener respuesta alguna.

Los boletos para tener acceso a una de las más de 4 mil sillas, se venden a través de la página https://web.superboletos.com/SuperBoletos/SANLUISPOTOSI/FAMILIARES/PROCESION-DEL-SILENCIO-/  y los costos van desde los 50 hasta los 250 pesos, dependiendo la fila.

Usuarios en redes sociales se han mostrado sorprendidos al enterarse que se cobra por este servicio, a pesar de que se realiza en calles públicas de la ciudad. A pesar de esto, las sillas se cobran y se agotan, pues la fe y el fervor motivan realizar el pago, mientras que las autoridades callan y la persona encargada de la organización, por medio de la asociación Tradiciones Potosinas, se enriquece, puesto que los dueños y participantes de cada cofradía se encargan de los costos por flores y utilería. La única relación con Tradiciones Potosinas es la meramente religiosa.

Aunado a la obtención del recurso monetario por la renta de sillas, la asociación Tradiciones Potosinas recibe recurso público dentro del presupuesto del Gobierno del Estado, de cerca de 250 mil pesos anuales. Cabe destacar que no solamente la asociación es encargada del «negocio» de la sillas, sino también la Secretaría de Cultura del Estado. Hasta el momento, se ignora a detalle a dónde va a quedar todo el dinero.

Usuarios en redes lamentan que se lucre con un evento religioso y que detrás de ser una actividad de las más importantes a nivel internacional, haya intereses económicos propios de funcionarios allegados.

 

LA PROCESIÓN DEL SILENCIO, LOS TEMAS QUE NO QUIERE HABLAR LUPITA ROMOPor Juan Carlos IslasMuseo Tradiciones…

Posted by Juan Carlos González Islas on Sunday, April 7, 2019

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