Luego de haber permanecido por más 20 días hospitalizado, el sacerdote de la Iglesia Nuestra Señora de Fátima, diagnosticado de COVID-19, fue dado de alta y este jueves, abandonó el hospital privado en que se encontraba, emitiendo un mensaje para los feligreses y amigos que se preocuparon por su salud.
El párroco Marco Antonio Luna, fue valorado positivo al virus de COVID-19, mismo que ha dejado en SLP, hasta este momento, 795 contagios; el pasado 7 de mayo, desde entonces, fue internado en una clínica privada, donde al inicio se mantuvo estable, después empeoró, pero finalmente salió bien librado de la enfermedad y hoy está de regreso en su casa.
Luego de su victoria ante el coronavirus, emitió un mensaje de agradecimiento a dios, a la Virgen de Fátima, por haberle concedido luchar y vencer al virus:
Decir GRACIAS así, con mayúsculas, para mi significa agradecer al Dios que amo y en quien creo y a mi Madre la Santísima Virgen Nuestra Señora del Rosario de Fátima, el extraordinario don de la Vida que me concede una vez más, después de pasar los días más difíciles luchando contra el Covid.
Significa que Dios escuchó a mis familiares, amigos y aún mucha gente desconocida pero que se unieron en la oración y la súplica por mi salud.
Significa que un gran equipo de enfermeras y enfermeros, médicos y personal de servicio de la salud se empeñaron día y noche para sacarme adelante.
Por eso GRACIAS
Su amigo y hermano sacerdote:
Marco Antonio Luna Aguilar.
Con información de Código San Luis.





