Para la Iglesia católica, comer carne roja en Jueves y Viernes Santo, significa atrofiar el cuerpo de Jesús crucificado, por lo es tradición evitar este alimento y sustituir por pollo o pescado.
No obstante, es evidente que cada año que pasa, el cristianismo pierde visibilidad en la ideología de sus fieles, al no practicar los actos de fe que recomienda la Iglesia.
Este Jueves, las carnicerías en la zona de la avenida Ricardo B. Anaya, amanecieron repletas de personas que buscan comprar carne roja para celebrar los dias de asueto de Semana Santa, con las famosas «carnitas asadas», que en muchas ocasiones la comen en paseos familiares.
Al menos 3 carnicerias que se ubican en esta avenida, en la zona del tianguis de lo que era el Rastro municipal, registraron gran afluencia de clientes quienes esperaban en files que daban vuelta a los comercios.
El tráfico en la zona también era importante, durante esta mañana, a pesar de que en muchos lugares de trabajo no se labora y se esperaba que las calles de San Luis Potosí lucieran desoladas, ante el resguardo en sus casas de las personas, por la contingencia de COVID-19. No fue así.
En la zona del Mercado de Abastos y alrededores, la movilidad parecía ser de un viernes o sábado común, pues la gente realiza las compras necesarias para realizar comidas familiares.






