Un impresionante hallazgo ocurrió en la Huasteca Potosina, sobre fósiles de animales que vivieron hace 12 mil años en la llamada edad del hielo; animales prehistóricos que con el paso de los años fueron convertidos en piedra.
Fue el especialista en Bioespelología por la Universidad Marista de Nueva York, Luis Espinasa y su sobrina, Sofía Espinasa, quienes en trabajos de investigación para temas académicos en la Sierra de Tanchipa, encontraron huesos de fauna prehistórica como mamuts, perezosos gigantes, camellos y caballos, también de un animal que era llamado el «lobo terrible», cuyas dimensiones eran enormes en aquella época.
Tras el descubrimiento, los restos óseos fueron donados en gran parte al Museo Regional Huasteco, mientras que otra parte se donará a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de acuerdo con convenios realizados con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

















