El Parque Morales, de ser un nicho de amor y esparcimiento, hoy es lodo y basura

De lo que hace algunos años, era el lugar perfecto para una gran cantidad de parejas de jóvenes que se pasaban largas horas platicando, en donde se convertía en el nicho ideal para demostrarse el aprecio y amor, uno al otro,  o para «echarse la pinta» y divertirse entre compañeros de escuela; para muchas familias que, junto a niños y niñas, podían disfrutar de un paseo único, en una tarde tranquila, entre risas de los menores al utilizar el área de juegos o simplemente para sentarse y reflexionar; para quienes gustaban de realizar alguna actividad de ejercicio, en donde disponían de un gran espacio para correr o pasear a sus mascotas; hoy, el Parque de Morales luce triste, abandonado, sin el interés del gobierno municipal, ni estatal, ni de ningún tipo.

Solo unos cuantos patos, unas lanchas en desuso, basura y bastante lodo en lo que fuera una especie de lago, eso queda en el Parque de Morales, en la actualidad.

Luego de un sondeo de quienes aún asisten a este desangelado lugar, resaltó la preocupación de los habitantes de alrededores, pues los patos que sobreviven a pesar de la carencia de agua y de comida, estarían a punto de morir, talvez como sucedió con el resto de ellos; que nadie sabe a ciencia cierta cual fue su destino, sí los trasladaron a otro sitio, o peor aun, murieron.

En la zona, donde las personas se divertían al pasear en lancha, hoy queda lodo y un olor bastante desagradable e insoportable; basura y lanchas que han permanecido en la misma posición desde hace 3 meses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las personas coincidieron en que este era un centro de reunión importante y representativo para los capitalinos, al estar ubicado en un espacio con grandes instituciones a su alrededor; además que era una costumbre familiar acudir a divertirse chicos y grandes, jugar en los juegos, comerse una gordita y pasarse la tarde platicando.

Otros vecinos del lugar, dijeron lamentar las condiciones tan deplorables en las que hoy cuenta el Parque, que ya «con que ganas vamos ahí, la gente esta preocupada por dejar que el tiempo pase y las autoridades no hagan nada».

Aunado a esto, se le suma la constate presencia de delincuentes que se han dedicado a asaltar a los transeúntes y visitantes, sin importar la hora.

Desde el abandono de las instalaciones, una cosa tras otra se han ido desencadenando, dejando una mala imagen a la ciudad. Áreas verdes y espacios de sana convivencia se requieren en la zona céntrica, y éste, era un lugar perfecto para la gente que vive en la zona norte de la capital.