La Comisión Estatal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (COEPRIS) dio a conocer la compra por parte del Hospital Central de SLP, de un cuarto medicamento falsificado. Anteriormente, se dio a conocer que hizo lo mismo, pero con 3 medicinas para tratar el cáncer.
A través de un documento, presentado el 1 de septiembre, hace apenas unos días, asentó que el área de compras del Hospital de Especialidad Dr. Ignacio Morones Prieto, llevó a cabo la compra de Meropenem, cuya elaboración estuvo a cargo de proveedores que presentan omisiones fiscales, también falsificación de documentos y de registros sanitarios ante las autoridades.
Previamente, el Hospital fue evidenciado al realizar la compra de Mabhtera y Cardioxane, en junio del año 2019. Pero también, en el mes pasado la organización Ciudadanos Observando, exhibió la compra de Hercepetin, otra medicina para atender a pacientes con cáncer.
Respecto a esta última compra, se detalla que el HC pagó por un medicamento a tres proveedores distintos: Meropenem, un antibiótico utilizado para aliviar infecciones en la piel y abdomen, en adultos y niños, causados por bacterias y meningitis.
De acuerdo a los registros y documentación, los proveedores operan como empresas fantasmas, ya que no tienen domicilio fiscal fijo y carecen de una estructura legal; su nombre, Comercializadora y Proveedora Alston S.A. de C.V.
Se descubrió que esta empresa, también está involucrada en la venta de medicinas falsas para el cáncer, que fueron vendidas al Hospital Central.
En el reporte, se añade a Julio Rubén Sosa González, como otro de los proveedores de estas medicinas, quien posee y presentó una licencia sanitaria que no existe, además que esta persona es ilocalizable.
El tercer implicado proveedor, es la Comercializadora GG, cuya responsable sanitaria, Grecia Marian Azuara Orta, no cuenta con título ni cédula profesional que tenga que ver con el rubro médico, además que tampoco pudo ser localizada.
Debido a estas irregulares en los tres proveedores, la COEPRIS determinó que el medicamento contraído puede ser falso o irregular, lo cual traería consecuencias graves en los pacientes, pues se estaría adoptando un tratamiento que no causaría los efectos esperados, mientras su enfermedad seguiría avanzando.






