Pese a que la Basílica Menor en San Lui Potosí, se encuentra cerrada y será reabierta hasta el próximo lunes, algunos devotos a la Virgen de Guadalupe, acudieron a pagar la manda pendiente, caminando de rodillas por toda la Calzada.
Aunque a decir verdad, este año -sino fuera por algunos fieles que acudieron a pesar de saber las restricciones por la pandemia de COVID-19- podría decirse que las personas católicas potosinas cumplieron cabalmente con los festejos a al Virgen desde sus casas, en un año atípico, inusual, histórico y distinto.
Acompañadas de familiares que los apoyan a cambiar una cobija en el suelo, alrededor de 6 feligreses llegaron, este día, a arrodillarse frente al templo mayor, en la Calzada de Guadalupe, iniciando por todo el tramo hasta la puerta principal, la cual se encuentra resguardad por cintas de prevención y señalamientos de no acercarse.
Algunos comerciantes se instalaron, ante la expectativa de saber si habría o no gente, sin embargo, por toda la Calzada, no rebasaron más de 10 puestos ambulantes.
Los alrededores de la Basilíca, se encuentran resguardados por agentes de la Policía Municipal.





