El menor de 8 años de edad, vendedor de dulces en un semáforo de la carretera a Rioverde y Periférico, que fue arrollado, junto a su padre, por la conductora de un automóvil Bora, el pasado lunes, no falleció como se comenzó a rumorar la noche de ayer.
El menor al igual que su padre, se encuentra hospitalizado en el Hospital Central en la capital potosina, donde reciben atención para devolverles la salud.
Asimismo, se informa que el menor podría ser dado de alto en las próximas horas.
Mientras tanto, la conductora causante del accidente fue presentada ante la Fiscalía General del Estado donde deslindar responsabilidades.





