Por estar acusado por el Gobierno de Estados Unidos de diversos delitos relacionados con el crimen organizado, el vicefiscal general del Estado de Sinaloa, Dámaso Castro Zavedra, pidió licencia al cargo sin goce de sueldo y dijo estar dispuesto a colaborar en cualquier llamado que la justicia requiera.
A este funcionario se le acusa de conspiración para la importación de narcóticos; posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos; y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. Se le señala de recibir sobornos mensuales; presuntamente aparece en listas donde se referían a él bajo el alias “Culiacán Regio”, con pagos mensuales de 200 mil pesos.
A cambio del dinero, presuntamente protegió a miembros de “Los Chapitos” para evitar su arresto y, en cambio, instruyó a las autoridades a detener a rivales de esta facción.
Ahora, el único que queda en el cargo a pesar de los señalamientos en su contra, es el senador morenista, Enrique Inzunza. También renunciaron el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.





