Don Miguel Mariscal Guzmán, de 65 años de edad, es un hombre que aún conserva energía y fortaleza, para caminar durante dos meses por carretera, para llegar al lugar que lo vio nacer: Tampico, Tamaulipas.
Hace tiempo, salió de San Luis Río Colorado, Sonora, con el objetivo de regresar a Tampico, recorriendo kilómetros y kilómetros, acompañado de una carreta que cargaba sus pertenencias.
A su paso por San Luis Potosí, en el municipio de Ratón, Don Miguel fue interceptado por automovilistas y habitantes que le cuestionaron su andar, al saber su historia, el hecho se viralizó y fue ayudado por las autoridades municipales, quienes le pagaron un pasaje en autobús hasta Ozuluama, muy cerca de su verdadero destino.
Rápidamente, otras personas que se ofrecieron ayudarlo, lo buscaron en la Central y le ofrecieron comida, techo y resguardo en sus domicilios, a lo cual aceptó. Incluso, Don Miguel aceptó quedarse a vivir en esta zona y ya no seguir su camino a Tampico.
La historia de este hombre, quedó en el asombro y admiración de quien fue testigo de su hazaña, que a su edad, logró vencer el miedo, el hambre y hasta el COVID-19, para ir a la tierra que lo conoce desde pequeño.






