De nueva cuenta, la cantante de Katartic Pop, Flor Amargo, fue desalojada de una plaza pública, por inspectores municipales del lugar.
Como se recordara, hace meses, se viralizó una ocasión en que, por no contar con permiso de las autoridades, le confiscaron au equipo musical y estuvo a punto de ser arrestada, por lo que las personas que disfrutaban de su mini concierto salieron en si defensa, hasta volverse tendencia en redes sociales.
Esta vez, la razón de prohibirle que deje de cantar en la plaza de San Miguel de Allende, en Guanajuato, fue por medidas sanitarias de COVID-19, ya que comenzaba a congregar gran cantidad de personas.
«Hola, amigos de San Miguel de Allende, estamos apoyando a los artistas callejeros. Gracias a ustedes seguimos apoyándolos. En este caso, la señora toca su guitarra”, dice la cantante, previo a interpretar su melodía.
Al terminar de cantar, se le acercaron dos inspectores para darle la noticia de que no puede cantar en las plazas, debido a que se acumulaba gran cantidad de personas.
Aunque quienes la escuchaban pidieron a los empleados dejarla terminar su show, ellos insistieron y Flor Amargo no tuvo más opción que acatar la medida, por lo que comenzó a depedirse, no sin antes dar un mensaje sobre el apoyo a los artistas callejeros.
“Creo que es importante que los músicos callejeros sean respetados, y que lo hagan desde un lugar de amor y de compartir, es momento de buen humor, es momento de fe y esperanza”, exclama mientras los ahí presentes le aplauden.
«Hagan sus aportaciones a los músicos callejeros, que no hay una fuente de trabajo para ellos… Es momento de apoyarlos y unirnos”, dice aun cuando el empleado la observa.
“No podemos seguir tocando”, menciona, pero al final entona las estrofas de una canción.





