Un clima de tensión prevalece al interior de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la Capital, ya que no toleran las actitudes abusivas, prepotentes y déspotas de una mujer que responde al nombre de Virginia Ramírez Martínez, señalada por la tropa de no solo maltratar a los agentes aprovechando su condición de jefa y protegida de los altos mandos, sino que además impone cuotas o los llamados “moches” para dejarlos descansar o trabajar libremente.
Doña Virginia presume y grita a los 4 vientos ser protegida y cercana, muy cercana al Comisario Juan Antonio Villa, en los pasillos de la corporación los han visto saliendo de su despacho sonrientes, enrojecidos y temblorosos como venaditos recién nacidos.
De acuerdo con testimonios de jefes de grupo que se desempeñan en la también conocida como Policía Municipal, es constante que esta persona les pida cuotas, los presiona a todas horas para que operen con total libertad en las calles y “morder” a cualquier conductor que se atraviese.
Los oficiales inconformes demandan la intervención de alguna autoridad competente para que se proceda en su contra, pues se trata de una persona que evidentemente está incurriendo en prácticas desleales y que siempre les truena los dedos acusándolos de flojos para que se pongan a trabajar porque en la víspera del Dia del Amor y la Amistad quiere sorprender al Comisario Villa con tremendo regalote.









