El pasado lunes, el primer Centro Municipal de Atención al Autismo en el Estado de SLP, se inauguró en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, siendo éste, una esperanza para cientos de pequeños y personas adultas que padecen este trastorno neurobiológico, y quienes ya comenzaron a hacer uso de sus instalaciones de manera formidable. Hoy, ya se ha dado arranque a las primeras atenciones gratuitas en el tema, con un gran ánimo en los pacientes que esperaron, por años, tener cerca una institución como esta.
¿Qué es el Autismo?
También conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un mal neurobiológico que se presenta en las personas durante los primeros tres años de vida, y el cual perdurará todo el ciclo vital. Entre las características que reflejan las personas que lo padecen, están: deficiencias constantes al entablar comunicación con otras personas y en la interacción social, y patrones marcados de comportamiento o intereses poco comunes.

¿Cuáles son los síntomas del TEA?
• En el parvulario y en la escuela, hay falta de interés por los otros niños.
• No comparten intereses (no acostumbran a señalar con el dedo aquello que les llama la atención para compartirlo con los demás).
• Ausencia de juego simbólico (dar de comer a muñecas, hacer cocinitas, jugar a coches como si fueran de verdad, etc.).
• Se establece poco contacto visual y no observan la expresión de la cara del interlocutor cuando juntos están viendo alguna cosa inusual. No acostumbran a realizar la sonrisa social.
• Su lenguaje, si existe, es literal (no entienden las bromas, los chistes, los dobles sentidos ni las metáforas).
• Evitan el contacto físico o les gusta más bien poco. Acostumbran a tener hipersensibilidad táctil, olfativa, gustativa y auditiva. Frecuentemente existe poca sensibilidad al dolor.
• Reaccionan poco ante la voz de sus padres, lo que puede hacer sospechar de un déficit auditivo.
• Presentan intereses inusuales. Además, son repetitivos y no compartidos.
• Pueden mostrar comportamientos extraños, repetitivos y auto estimulantes como el balanceo, el movimiento de aleteo de manos o caminar de puntillas entre otros.
• Los que presentan más nivel intelectual, notan que son diferentes y no entienden qué les pasa. Son la pieza del puzle que no sabe acoplarse ni encajar en el tablero social.











