Tunden a la Secretaria de Salud, Mónica Rangel, durante comparecencia en el Congreso del Estado

La que no vio lo fuerte, sino lo tupido, fue la actual secretaria de salud, Mónica Liliana Rangel, quien la pasó mal con tanto reclamo y señalamiento negativo en su contra, por diversas razones que se han venido denunciando al interior de la dependencia a su cargo, entre carencia de equipo médico, falta de atención a la población y una red de corrupción.

Esto, se dio en el marco de su comparecencia ante el Congreso del Estado, en le Centro de Convenciones, en donde le sobraron calificativos no muy gratos a su desempeño y trabajo al frente de los Servicios de Salud en el Estado.

En las casi más de 4 horas de comparecencia, Liliana Rangel se escudó con presuntas fallas en el presupuesto que le llega por parte del Gobierno Federal, que representa, según datos de ella, el 84% de sus ingresos totales; el otro 16% de recurso lo reciben del Gobierno del Estado.

Uno de los temas más criticados por los diputados, entre ellos Edgardo Hernández, fue el posible desvío de recursos a empresas fantasmas, a través de prestanombres, siendo el nombre de Gabriel Salazar Soto, uno de los referidos en una red de corrupción al interior de la Secretaría de Salud.

Mónica Liliana Rangel fue señalada de mentirosa y cínica, luego de su comportamiento al descubrirse que se hicieron pagos por millones de pesos a una red de empresas, cuyo propietario o asociado es Gabo Salazar, quien está demandado penalmente por estafa a decenas de potosinos, y cuya investigación reside en manos de una organización civil Ciudadanos Observando, quien tiene copias y documentos expedidos vía transparencia, donde se comprueba la falsificación de firmas, usurpación de identidad y pagos irregulares a empresas que no tienen un domicilio fiscal.

En todo momento, la funcionaria lanzó evasivas, además de que descartó renunciar al cargo mientras se le investiga por parte de autoridades fiscalizadoras del Estado y de la Federación.

También le fue criticado el tema de la falta de equipo médico a personal de salud, por parte del diputado Eugenio Govea, quien la acusó de ser la responsable de las muertes de enfermeros y doctores, por no recibir mascarillas, guantes, kits de desinfección, a tiempo y en forma, para combatir el COVID-19 en la atención pública médica.

La diputada Alejandra Valdés Martínez, puso en duda la contratación de más de 1,800 empleados que, según la doctora Mónica Rangel, fueron contratados por la pandemia de Coronavirus. La legisladora denunció que cuando acudió al Hospital General de Soledad, por síntomas de COVID-19, no hubo personal especializado que la atendiera correctamente y dijo que prefirió pedir que al den de alta para atenderse en su casa, pues en 12 horas que estuvo internada, no le proporcionaron ni paracetamol.

Por otro lado, hubo diputados que reconocieron el trabajo de la doctora, pero casualmente, se trata de legisladores priistas, mismo partido político del Gobernador Juan Manuel Carreras López y de la secretaria, Mónica Liliana Rangel, el que posiblemente la lance como candidata a la gubernatura en los próximos comicios del 2021.

Hoy, fue, fue la primera comparecencia del gabinete estatal, y al parecer, de las más recias que podrían registrarse. Se prevé que con el secretario de Seguridad Pública, se dé una misma situación, pues al igual que la Salud, la seguridad es un tema inoperante en San Luis Potosí.