Además de crear una amplia red de corrupción al interior del sistema educativo Colegio de Bachilleres en el estado de San Luis Potosí, Marianela Villanueva Ponce inició con su recaudación de dinero mal habido desde antes, cuando dirigió el ICAT.
La ahora candidata al diputada federal por el segundo distrito por parte de la coalición “Sí por San Luis”, es conocido que creó una red de corrupción en el COBACH, en la cual involucró a diversas personas para hacerse de una cuantiosa fortuna que le ha permitido viajar por todo el mundo, esto además de hacerse de diversos bienes inmuebles en la ciudad, en donde se incluyen residencias y terrenos.
Pero la historia de esta aspirante a legisladora federal por el PAN-PRI-PRD, se remonta a su paso por el Instituto de Capacitación para el Trabajo en San Luis Potosí en donde se estima que dio de alta a más de 20 trabajadores, en donde no solo abultó la nómina, sino que ella se quedaba con el dinero.
De acuerdo a las versiones de varias de las personas que fueron dadas de alta como instructores en el ICAT, entre las cuales se encuentra personas responsables del servicio doméstico en su residencia, aseguran que Villanueva Ponce las condicionó a entregarles cinco mil pesos mensuales a cambio de darlos de alta en la nómina.
La forma de quitarles el dinero era que los hacía firmar un recibo, sin entregarles las tarjetas bancarias de manera que ella pudiera disponer primero de los cinco mil pesos, e incluso algunos señalan que al estar en nómina, aprovechaba para quitarles también el aguinaldo.
La necesidad de poder contar con un trabajo con todas ls prestaciones de ley, obligaban a los trabajadores a aceptar los descuentos realizados por la directora, y reconocieron que en los recibos que formaban, aceptaban conscientes de que en realidad no iban a recibir lo que decía el recibo.
Cabe destacar que de todo esto existen copias de los mismos recibos e incluso testimoniales de varios trabajadores.
Pero la corrupción en el ICAT no termina con eso, una vez que Marianela Villanueva es nombrada directora del COBACH llevó al ICAT a otra persona de su confianza, de apellido Cepeda, quien padeció de los mismos despojos que los demás trabajadores, es decir Villanueva Ponce cobraba el sueldo como directora del ICAT y del COBACH al mismos tiempo.
Ventajosa como es Villanueva Ponce llegó al grado de antes de irse al Colegio de Bachilleres de colocar a parientes políticos en el ICAT en Ciudad Valles, evidentemente cobrándoles y aún más uno de ellos comentó que cuando pido a su familiar lo ayudará para poder platicar con el gobernador por una situación personal, Marianela Villanueva complaciente aceptó sentarlo con el responsable de ejecutivo del estado, claro a cambio de 15 mil pesos.









