Tras confirmarse por autoridades estatales de Salud, el cambio de color del Semáforo epidemiológico en la entidad potosina, de Rojo a Naranja, a partir del 17 y hasta el 30 de agosto, la Secretaría de Salud arremetió sobre que este nuevo color no significa un relajamiento de medidas sanitarias ni la apertura total de actividades.
Señaló que sí los potosinos se confían y comienzan a realizar las actividades de forma abierta e irresponsable, en un descuido, en 15 días se tendrá que volver a cerrar la mayor cantidad de negocios y otras centros productivos, si el incremento de contagios se dispara.
«San Luis ha aprendido muy bien a hacer las cosas» y no podemos bajar la guardia, expresó.
Sumó a sus declaraciones que la sociedad sabe que si este color Naranja es Verde, y se comienza «a hacer de todo», el Estado se verá afectado de manera económica y social.
San Luis Potosí, alcanzó, ayer, un puntaje epidemiológico de 2.5, lo que es el limite entre un Semáforo Naranja y uno Rojo, y que en un mes se logró ese resultado.









