Hay carreras en la vida que se recorren bajo objetivos, ya sea por mejorar un tiempo, ganar una medalla, o bien, para demostrarse a uno mismo que sí se puede.
Tal es el caso de Sebastián, un pequeño diagnosticado con un tumor en el tallo cerebral, y a quien los médicos le dijeron que no iba a volver a caminar en el año 2019. Pero el día de hoy, el pequeño recorrió la carrera más importante de su vida durante la Carrera Atlética de la Enchilada, por lo que a temprana hora, se puso sus tenis y playera para llegar puntual a la cita.
La madre del pequeño relató que los médicos no les habían dado ninguna esperanza, y que por la complejidad del caso, ningún neurocirujano en San Luis Potosí lo quería operar, por lo que se fueron a la Ciudad de México, con el Doctor Rolando Jiménez Guerra, quien les dió una esperanza de vida.
Con la ayuda con el entonces Diputado Federal y ahora Gobernador Constitucional del Estado San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, pudieron costear la operación para Sebastián, con un costo de más de 500,000 pesos.
Además, la señora pidió apoyo y comenzó a vender cosas, organizar eventos, rifas, todo para un beneficio, todos «Unidos por Sebastián».
Fue así como la meta se cumplió y el 27 de febrero de 2020, el niño entró al quirófano por primera vez, un cirugía de más de 12 horas. Lo que habían pensado que fue un éxito, lamentablemente complicó las cosas y a los tres días y las palabras de su doctor fueron: «Lo siento mucho, hicimos todo lo que pudimos».
La familia se despidió de él, pero tanto fue el amor de su madre y su familia por seguir luchando por su vida, que Sebastián se recuperó y fue sometido a dos cirugías más, se le realizó una traqueostomia y gastrostomia.
En Marzo de 2020 comenzó la pandemia, y la situación de Sebastián era delicada por lo que ya no podían seguir en un hospital por el Covid-19, se regresaron a San Luis Potosí y en su casa acondicionaron un espacio en casa, como una sala de terapia intensiva, para que el pequeño permaneciera bajo todos los cuidados.
«Sebastián perdió la movilidad, estaba en cama, comía por medio de una sonda y respiraba por medio de la traqueostomia conectado las 24 horas a un ventilador y un oxígeno», señaló la madre.
Después de cuatro años de una lucha contra el tumor detectado, y aferrada a la vida de su hijo, la madre de Sebastián se muestra feliz porque su pequeño gigante sigue sorprendiéndolos por su evolución, demostrando que su fortaleza es inalcanzable, así como sus ganas de seguir viviendo.
«Todo lo que pasamos, todo lo que vivimos, los llantos que aguantamos y los que pudimos llorar, las personas increíbles que conocimos… Todo, todo, todo nos trajo hasta este momento, este precioso instante donde celebramos tu valentía, tus fuerzas y tus ganas de vivir» finalizó.










