En la localidad de Palma de la Cruz, una de las comunidades más representativas por su actividad económica y gastronomía de Soledad de Graciano Sánchez, se mantiene una gran tradición para rendir homenaje a quienes han partido, manteniendo viva la memoria y el legado de las generaciones pasadas, pues durante la temporada de Día de Muertos, emerge una preparación única de Atole de Flor de Cempasúchil elaborada por la señora Yolanda Santillán y su familia.
Desde hace casi cinco años, la señora Yolanda se ha consolidado como pionera en la preparación de esta bebida en la región, donde su consumo no es tan común como en otras partes de la República Mexicana, ya que la idea de elaborar el atole nació de uno de sus hijos, quien le compartió la receta. «Al enterarse de que preparaba esta bebida, en un jardín de niños de la localidad me la pidieron, así como para un evento que organizó el Ayuntamiento el año pasado», relató.
La receta se compone de ingredientes sencillos pero frescos, pues para preparar un litro de atole de cempasúchil, Yolanda utiliza cuatro flores de cempasúchil desinfectadas, cuatro tazas de leche, una taza de agua, tres cucharadas de almidón de maíz, dos piezas de piloncillo y un pedazo de canela.
Cada vez más, esta preparación de temporada en Día de Muertos es reconocida en el municipio de Soledad, y llama la atención de regiones vecinas, quienes comienzan a interesarse y toman esta preparación para incluirla entre las actividades que honran a nuestros seres queridos.











