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El negocio llamado «Copa Gobernador»

Resulta una auténtica vergüenza que las viejas y repintadas instalaciones de la Unidad Deportiva “Adolfo López Mateos” que son destinadas para promover el deporte y el sano esparcimiento familiar se vuelvan, durante una semana, el punto de reunión ideal para el consumo de bebidas embriagantes.

Nos referimos al Torneo de fútbol “Copa Gobernador”, en donde además se hacen dispendios y negocios a diestra y siniestra sin ningún control y mucho menos sin dejarle un beneficio a esta Unidad Deportiva que es de todos los potosinos, pero que la toman como propia en estos días para hacer y deshacer a contentillo de unos cuantos.

Para poder ingresar es un verdadero martirio, anteriormente se hacia de manera gratuita y ahora la sorpresa es que el costo es de 30 pesos por cajón; ahí mismo una exhaustiva revisión a tus pertenecías así como a tu vehículo como si estuvieras cruzando la frontera hacia los EUA.

Desde que llegas a dicha Unidad, los puestos y puntos de venta son variados lo mismo hay tacos, tortas y gorditas como las típicas fritangas, puestos de nieves, de aguas frescas y hasta un horno para calentar pizzas.

Sobre las canchas de basquetbol imposible sería ocuparlas en estos días ya que ahí los organizadores instalaron un par de “mega” barras para la distribución de cerveza misma que amontona en varios puntos hasta 80 cartones de este líquido.

La Copa “Goberladrón” acapara la atención de miles de ciudadanos que tienen un escaparate en Semana Santa para disfrutar de este deporte aunque se encuentran con un verdadero tianguis, un mercado similar al que por muchos años se instaló en las afueras del Tangamanga II.

Los que ganan son los promotores y ambiciosos que ya ven este evento como negocio; ganancias que por supuesto también van a parar a los bolsillos del INPODE y Gobierno del Estado. Los grandes perdedores, lamentablemente, son los aficionados que salen desfalcados y por si esto no fuera poco hay policías que los están esperando en la esquina para pedirles el clásico “moche” por ir manejando alcoholizados.

Con mucha pena y nada de gloria pasó esta competencia, atrás quedaron los años en los que los jugadores se la partían en la cancha, daban una buena cátedra de fútbol y los aficionados se divertían sanamente y salían satisfechos.

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