Este viernes, familiares, amigos y personas allegadas al pequeño Rodolfo de 12 años, quien murió tras sufrir las secuelas de lesiones provocadas por un «juego» el pasado mes de noviembre; fue despedido con gran sentimiento, en Ciudad Valles.
En la Iglesia San Juan Diego, en la colonia Hidalgo, se reunieron los presentes para ofrecer una misa de cuerpo presente, para después trasladarlo al panteón municipal de la misma colonia.
Mujeres que acompañaron al pequeño y a su madre, llevaron globos y ropa color blanco, en señal de su inocencia y la exigencia de justicia que envuelve a la familia desde hace 7 meses.
Caminando detrás de la Carroza, primos y amigos de la edad de Rodolfito, lloraban inconsolables al darle el último adiós, mientras exclamaban la palabra «justicia».
Rodolfo fue obligado a subir a un caballo y ser amarrado de pies, para luego ser arrastrado por el animal, por parte de jóvenes mayores que él, para grabarlo y después subir el video a redes sociales.
Existe una denuncia penal en su contra desde hace 7 meses, de acuerdo a lo declarado por su madre, pero la justicia sigue sin hacer efecto.
Este sábado, habrá una marcha para recordar su memoria y llamar a las autoridades a emprender acciones legales contra los responsables de su muerte prolongada.












